Oclusiones u obstrucciones de las venas y arterias de la retina

Contenido médico revisado por - Última revisión 13/02/2017
Oclusiones u obstrucciones de las venas y arterias de la retina

TODO LO QUE DEBES SABER SOBRE...

  • Las oclusiones u obstrucciones de venas y arterias en la retina impiden el flujo de sangre por dichos vasos provocando pérdida de visión indolora
  • Una arteria obstruida provocará un falta de riego del tejido de la retina, que no recibirá aporte adecuado de oxígeno (isquemia, infarto) , mientras que una vena obstruida, provocará una detención del flujo de salida de sangre del ojo lo que llevará a un encharcamiento de la retina.
  • La hipertensión, el colesterol, la diabetes, el consumo de tabaco, y las enfermedades cardiovasculares en general (que favorezcan la formación de trombos o émbolos), son factores de riesgo.
  • En algunos casos las obstrucciones vasculares son secundarias a enfermedades generales u oculares que cursan con inflamación de los propios vasos.
  • La creación de vasos colaterales para drenar la sangre en las oclusiones venosas se combina con inyecciones intravítreas para mantener la retina seca.
  • En las oclusiones arteriales no hay tratamiento efectivo, a no ser que estén provocadas por una inflamación del vaso, en cuyo caso se tratará con antiinflamatorios.

Obstrucciones u oclusiones de las venas y arterias de la retina

Las obstrucciones venosas y arteriales en la retina provocan una pérdida visual que puede llegar a ser irreversible y conllevan riesgos mayores para la salud general. La diabetes, la hipertensión, el colesterol y el consumo de tabaco son factores de riesgo de estos accidentes cardiovasculares.

OCLUSIONES VENOSAS

OCLUSIONES RETINIANAS

La suele producir un trombo, cuya formación es favorecida en el curso de enfermedades generales (HTA, diabetes, colesterol…)

Provoca un encharcamiento de la retina

Provoca pérdida de visión indolora en todo el campo visual o en una parte del mismo según la vena afectada (central o una rama)

Puede producirla la misma pared del vaso, por enfermedades generales que la alteren (diabetes, colesterol…) o un émbolo proveniente de otra parte del organismo

 Provoca falta de oxígeno en el tejido, y este puede sufrir un infarto

Provoca pérdida de visión indolora y, en el caso de émbolos, existe riesgo de que lleguen también a nivel cerebral.

El organismo crea unos vasos colaterales para intentar drenar la sangre, pero, mientras tanto, pueden administrarse inyecciones intravítreas para mantener la retina seca.

En general, no existe tratamiento efectivo. Solo si se debe a una inflamación del vaso, se podría tratar con antiinflamatorios. Importante controlar los factores de riesgo para evitar problemas en otros órganos


¿Qué es una oclusión arterial o venosa en la retina?

Como su propio nombre indica una oclusión de arteria o vena de la retina es una obstrucción a nivel de flujo de sangre que corre por este vaso.

Oclusión arterial

  • En el caso de una arteria, que es un vaso que lleva oxígeno y nutrientes (en este caso a la retina), si esta sufre una obstrucción, sobre todo si es permanente, el tejido irrigado por ella quedará falto de oxígeno, y si se perpetúa en el tiempo, el tejido morirá. Es lo que se conoce como un infarto.

 Oclusión venosa

  • Las venas son los vasos que recogen la sangre que las arterias han llevado a la retina. Si el retorno venoso se ve afectado por una obstrucción de la vena, el líquido que fluye por los vasos, se saldrá y encharcará toda la retina.

Así pues, una arteria obstruida provocará una isquemia, es decir, un infarto del tejido retiniano y, en la obstrucción de una vena, lo que habrá es un encharcamiento (edema), del tejido retiniano.


¿Cuáles son sus causas? ¿Y los factores de riesgo?

OBSTRUCCIONES VENOSAS

En las obstrucciones de vena, las causas suelen ser varias.

En general, la obstrucción de una vena se produce por un trombo y todas las enfermedades que favorezcan la aparición de trombos, pueden contribuir a que aparezca este accidente vascular. Por eso, tendrán mayor predisposición las personas que sufran enfermedades que afecten a los vasos sanguíneos, como la diabetes, la hipertensión, el colesterol e incluso aquellas que consuman tabaco.

Solamente en los pacientes jóvenes y que tienen obstrucciones venosas, sobre todo repetidas, habrá que buscar más allá, como enfermedades relacionadas con la coagulación de la sangre, que favorezcan fenómenos trombóticos.

OBSTRUCCIONES ARTERIALES

En las obstrucciones arteriales hay que descartar que la causa sea de la propia pared del vaso como puede ocurrir en enfermedades generales como las mencionadas anteriormente.

Sin embargo, a veces la obstrucción viene provocada por un émbolo que viene de otra parte del organismo, generalmente:

  • del corazón (por alguna enfermedad cardíaca, una valvulopatía, una arritmia…)
  • de las carótidas. A veces tenemos placas de ateroma que son depósitos dentro de la propia arteria carótida, que pueden desprender pequeños trozos que, al llegar a una arteria de la retina, ya no consiguen pasar y la obstruyen.

Esto es importante tenerlo en cuenta porque cuando hay una obstrucción arterial, tendremos que pensar que hay riesgo de que el paciente no solo tenga un accidente a nivel ocular, sino también cerebral.

OTRAS CAUSAS

Otra causa de obstrucciones vasculares tanto en arterias, como en venas, aunque menos frecuentes, son las inflamaciones que afecten a los propios vasos, que provocan:

  • una disminución del calibre del vaso
  • un enlentecimiento de la corriente de sangre

Los pacientes con obstrucciones tanto de arterias, como de venas, presentarán una disminución de agudeza visual indolora. Es decir, no sentirán dolor en el ojo, ni picor ni escozor, sino simplemente disminución o pérdida de visión. La pérdida de visión puede ser en todo el campo visual o en una parte del mismo.

La extensión e intensidad de la pérdida de visión dependerá de varios factores:

  • El hecho de si la obstrucción ha sido de una arteria o de una vena. Las obstrucciones arteriales, si son permanentes, provocarán un infarto del tejido y, por lo tanto, habrá una pérdida irreversible. Eso no sucede cuando es la vena la que se obstruye.
  • El calibre del vaso obstruido. No es lo mismo que se obstruya la arteria principal de la retina, conocida como arteria central, o la vena central, que un vaso periférico que nos podrá dar una alteración visual en el exterior del campo y no en la parte central.
  • La afectación o no de la mácula. La mácula es la parte más noble de la retina. Es una zona pequeña, pero es la zona central de la retina, que nos permite ver los detalles y poder leer. Aunque se trate de una oclusión arterial o venosa pequeña, si la mácula se ve afectada, la pérdida visual será importante para el paciente.

¿Puede conllevar complicaciones?

Principalmente, las complicaciones que conlleva son la pérdida visual y posteriormente, en los pacientes en los que se obstruye la arteria o la vena central, pueden darse problemas oculares secundarios como glaucoma y, sobre todo, problemas a nivel general por su enfermedad de base; por ejemplo si existe una fuente de émbolos, debe tratarse con un especialista en cardiovascular  para evitar otros problemas como accidentes vasculares cerebrales.


¿Qué exámenes y/o pruebas pueden ayudarnos a diagnosticarlo? ¿En qué consisten?

Para diagnosticar una obstrucción de arteria o de vena, simplemente con realizar un examen de fondo del ojo (que consiste en dilatar la pupila y mirar el ojo con un oftalmoscopio), se puede ver si hay una obstrucción de arteria o de vena.

A veces, no obstante, para valorar la extensión del daño y el seguimiento del tratamiento, si se puede dar, hay que hacer otras pruebas, como angiografías, tomografías de coherencia óptica y otro tipo de pruebas oftalmológicas. Pero simplemente con una revisión de fondo de ojo se puede ver la causa de la pérdida visual.

Tenemos que tener en cuenta, sobre todo en pacientes con obstrucciones arteriales, que habrá que remitirlos al especialista cardiovascular, porque es muy importante descartar que la causa de la obstrucción arterial sea un émbolo por una enfermedad cardíaca o de las carótidas, para evitar complicaciones mayores, sobre todo a nivel cerebral.


¿En qué consiste el tratamiento? ¿Cuál es habitualmente el pronóstico?

OBSTRUCCIONES ARTERIALES.

  • En general, no existe tratamiento efectivo, sobre todo si es una obstrucción permanente. Normalmente, una obstrucción de arteria tiene mal pronóstico, sobre todo si afecta a la retina central, debido al hecho de que se produce un infarto del tejido.
  • Solo en el caso de que el enlentecimiento de la corriente sanguínea sea por una inflamación del vaso, se podría tratar con antiinflamatorios.

OBSTRUCCIONES VENOSAS.

  • El propio organismo crea una especie de varices que llamamos venas colaterales que intentan drenar por caminos alternativos la sangre que no puede fluir normalmente por el vaso obstruido. Pero esos vasos colaterales, tardan un tiempo en crearse.
  • Mientras se forman los vasos colaterales, la retina está encharcada. Por eso, mediante inyecciones intravítreas de unos fármacos conocidos como antiangiogénicos, o cortisona y, en algunas ocasiones, el láser, que cada vez se usa menos para esta patología, pero que a veces sigue siendo necesario, lo que hacemos es mantener la retina seca para que no se vaya dañando mientras al paciente se le van formando los vasos colaterales. Más adelante, si el paciente dispone de unos buenos vasos colaterales, la inflamación puede desaparecer por sí sola, y puede no ser necesario volver a tratar. Sin embargo, si el paciente no dispone de unos buenos vasos colaterales, de vez en cuando se les puede inflamar la retina y habrá que volver a tratarles para que no pierdan agudeza visual.

¿Se puede prevenir?

En general, no se pueden prevenir, por eso se conocen como accidentes cardiovasculares.

Lo que sí es importante para la prevención es que todos los pacientes que sufran enfermedades generales que puedan afectar a los vasos sanguíneos, como la diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol, aumento de grasa en sangre (aumento de lípidos), controlen dichas enfermedades, para evitar, en la medida de lo posible, el riesgo de sufrir dichos accidentes.

¿Tienes alguna duda?

Escríbenos o pide hora para una consulta con uno de nuestros oftalmólogos especialistas en Retina y Vitreo.

Vísitanos

ICR Sede Central Ganduxer

C/ Ganduxer, 117
08022 Barcelona Ver mapa

ICR Pau Alcover

C/ Pau Alcover, 67
08017 Barcelona Ver mapa

ICR Terrassa

C/ del Nord, 77
08221 Terrassa Ver mapa

Centro Quirúrgico Clínica Bonanova

Pg. de la Bonanova, 22
08022 Barcelona Ver mapa

Pruebas y Tratamientos Clínica Bonanova

C/ Mandri, 63
08022 Barcelona Ver mapa

Servicio de Oftalmología ICR en la Clínica Ntra. Sra. del Remei

C/ de l'Escorial, 148
08024 Barcelona Ver mapa

ICR Sede Central Ganduxer

Teléfono 93 378 23 19
Teléfono de Urgencias 93 418 72 27

Horario
De lunes a viernes de 8 a 20 horas
Sábados de 9 a 14 horas

Cómo llegar Más información

ICR Pau Alcover

Teléfono 93 378 23 19

Horario
De lunes a viernes de 8:00 h a 20:00 h.
Sábados de 8:00 h a 14:00 h.

Cómo llegar Más información

ICR Terrassa

Teléfono 93 736 34 40

Horario
De lunes a viernes de 8:30 h a 14 h y de 15 h a 20 h.

Cómo llegar Más información

Centro Quirúrgico Clínica Bonanova

Teléfono 934 34 09 25

Horario
De lunes a viernes de 7:30 h a 20:30 h.

Cómo llegar Más información

Pruebas y Tratamientos Clínica Bonanova

Teléfono 93 434 27 70

Cómo llegar Más información

Servicio de Oftalmología ICR en la Clínica Ntra. Sra. del Remei

Teléfono 902 10 10 50

Horario
Todas las tardes de 15 h a 20 h y viernes mañana de 10 h a 14 h.

Cómo llegar Más información

Este sitio web utiliza cookies para recopilar información estadística sobre su navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información.