Ojo seco o queratoconjuntivitis seca

Contenido médico revisado por - Última revisión 06/06/2019
Ojo seco o queratoconjuntivitis seca

El ojo seco o síndrome del ojo seco es un trastorno ocular común que se produce cuando hay una falta de lubricación y humectación de la superficie del ojo (córnea, conjuntiva y película lagrimal). Esto ocurre porque el ojo no produce la cantidad necesaria de lágrimas para mantener una buena hidratación y lubricación o bien las lágrimas son de mala calidad.

Este síndrome, también conocido como queratoconjuntivitis seca, afecta alrededor de 5 millones de personas en nuestro país y es tratada por el Departamento de Córnea.


¿Qué es el ojo seco?

El ojo seco es un síndrome crónico que puede provocar molestias a quien lo padece y, en casos más graves, puede llegar a causar problemas visuales severos y lesiones en la superficie ocular.

La baja producción de lágrimas o la mala calidad de estas, se debe a una mala función de las glándulas de Meibomio, situadas en el párpado superior e inferior. Estas glándulas sebáceas son las que segregan lípidos que sirven para hidratar y lubricar los ojos y, a la vez, evitan que las lágrimas evaporen la película lagrimal que cubre y protege el ojo.


Causas y factores asociados

Hoy en día el ojo seco afecta a un gran número de personas y es uno de los trastornos más frecuentes en las consultas oftalmológicas.

Existen diversos factores asociados a este síndrome:

  • Edad avanzada: con el paso de los años la lágrima pierde calidad y no
    hidrata el ojo como es debido.
  • Factores ambientales interiores, como el uso de aires acondicionados y calefacciones.
  • Factores ambientales exteriores, como el viento o la contaminación.
  • Cambios hormonales que afectan mayormente a mujeres (menopausia).
  • Alteraciones dermatológicas, como la rosácea.
  • Uso frecuente de lentes de contacto.
  • Toma de fármacos, como son los antidepresivos, ansiolíticos, anticonceptivos o antihistamínicos.
  • Uso de dispositivos electrónicos durante largos períodos de tiempo.
  • Haberse sometido a una cirugía ocular, como la cirugía refractiva con láser.
  • Viajar frecuentemente en avión.
  • Tratamiento con quimioterapia o radioterapia.
  • Malos hábitos alimenticios.
  • Padecer ciertas enfermedades sistémicas o autoinmunes, como la diabetes, la fibromialgia, el lupus, la artritis reumatoide, etc.
  • Problemas con el párpado, como la blefaritis.

Síntomas del ojo seco

La sintomatología que presenta el síndrome del ojo seco, además de la sequedad ocular, suele ser:

  • Ardor y quemazón
  • Enrojecimiento ocular
  • Pesadez en los párpados
  • Dolor en los ojos
  • Sensibilidad a la luz (fotofobia)
  • Sensación de arenilla
  • Visión borrosa
  • Fatiga visual que dificulta tareas cotidianas, como la lectura o la conducción.
  • Inflamación e irritación de los ojos.

Estos síntomas pueden empeorar a causa de factores ambientales y, en caso de presentar alguno o varios de ellos, es necesario acudir al oftalmólogo lo antes posible.


Diagnóstico del ojo seco

Para diagnosticar el síndrome del ojo seco es necesario hacer un estudio exhaustivo de la sintomatología presentada por el paciente, además de realizar las pruebas oftalmológicas que el especialista considere necesarias.

Algunas pruebas de diagnóstico son:

  • Revisión de los párpados para conocer la frecuencia de parpadeo y la producción y la calidad de las lágrimas.
  • Comprobar el estado de las glándulas de Meibomio.
  • Estudio de contraste para verificar el estado y la sensibilidad de la córnea.
  • Biopsia de la superficie del ojo.
  • Analítica de sangre para descartar una enfermedad inmune asociada.

Tratamiento del ojo seco

Al tratarse de una enfermedad crónica, el tratamiento para el ojo seco será a largo plazo. Además, se establecerá después de realizar una valoración individualizada de cada caso y estudiar los antecedentes del paciente.

Los tratamientos prescritos a pacientes con ojo seco suelen incluir:

  • Una higiene adecuada de los párpados. De este modo, se eliminan los excesos de secreciones que pueden causar otras afecciones oculares asociadas (blefaritis).
  • Uso de lágrimas artificiales. Este tipo de tratamiento ayudará a mantener los ojos húmedos y lubricados.
  • Uso de colirios antiinflamatorios o antibióticos y/o toma de corticoides.
  • Exfoliación de los párpados para eliminar los residuos provocados por la descamación y las bacterias que se hayan acumulado por la falta de lágrimas.
  • Sondaje de las glándulas de Meibomio para abrir el conducto lagrimal y extraer las secreciones acumuladas en el interior.
  • Bloqueo de los conductos lagrimales con la introducción de tapones de silicona/gel en el conducto lagrimal para que las lagrimas naturales permanezcan en el ojo más tiempo.

Consejos para prevenir el ojo seco

Existen medidas de precaución que podemos tomar para evitar y/o aliviar los factores de riesgo que provocan el síndrome del ojo seco.

  • Intentar evitar las causas ambientales. Se debe evitar en la medida de lo posible el uso prolongado de aires acondicionados y calefacciones. Además, se recomienda proteger los ojos con gafas protectoras, descansar la vista para evitar la fatiga visual, usar humidificadores, etc.
  • Seguir una dieta saludable rica en ácidos grasos omega 3 con el objetivo de mejorar la calidad de las lágrimas.
  • Abandonar hábitos poco saludables y con impacto para los ojos, como el tabaquismo.
  • Descansar la vista tras actividades como la lectura o el uso de pantallas, que afectan a la frecuencia de parpadeo.
  • Una buena limpieza de la zona ocular, sobre todo, de los párpados.
  • Uso de geles lubricantes o lágrimas artificiales para mantener en todo momento nuestros ojos hidratados.

En cualquier caso, siempre será necesario acudir al oftalmólogo para que establezca un tratamiento personalizado si notamos cualquier síntoma o molestia en los ojos.

Oftalmólogos especialistas en Córnea

¿Tienes alguna duda?

Escríbenos o pide hora para una consulta con uno de nuestros especialistas.

Vísitanos

ICR Sede Central Ganduxer

C/ Ganduxer, 117
08022 Barcelona Ver mapa

ICR Pau Alcover

C/ Pau Alcover, 67
08017 Barcelona Ver mapa

ICR Terrassa

C/ del Nord, 77
08221 Terrassa Ver mapa

Centro Quirúrgico Clínica Bonanova

Pg. de la Bonanova, 22
08022 Barcelona Ver mapa

Pruebas y Tratamientos Clínica Bonanova

C/ Mandri, 63
08022 Barcelona Ver mapa

ICR. Servicio de Oftalmología Clínica del Remei

C/ de l'Escorial, 148
08024 Barcelona Ver mapa

ICR Sede Central Ganduxer

Teléfono 93 378 23 19
Teléfono de Urgencias 93 418 72 27

Horario
De lunes a viernes de 8 a 20 horas
Sábados de 9 a 14 horas
Urgencias 24h, 365 días

Cómo llegar Más información

ICR Pau Alcover

Teléfono 93 378 23 19

Horario
De lunes a viernes de 8:00 h a 20:00 h.
Sábados de 8:00 h a 14:00 h.

Cómo llegar Más información

ICR Terrassa

Teléfono 93 736 34 40

Horario
De lunes a viernes de 9 h a 14 h y de 15 h a 20 h.

Cómo llegar Más información

Centro Quirúrgico Clínica Bonanova

Teléfono 934 34 09 25

Horario
De lunes a viernes de 7:30 h a 20:30 h.

Cómo llegar Más información

Pruebas y Tratamientos Clínica Bonanova

Teléfono 93 434 27 70

Cómo llegar Más información

ICR. Servicio de Oftalmología Clínica del Remei

Teléfono 902 10 10 50

Horario
Todas las tardes de 15h a 20h y viernes mañana de 10h a 14h.

Cómo llegar Más información

Este sitio web utiliza cookies para recopilar información estadística sobre su navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información.