Estrabismo

Contenido médico revisado por - Última revisión 26/03/2018
Estrabismo

¿Qué es? ¿En qué consiste?

El estrabismo (independientemente de la edad) es un problema por el cual los ejes oculares no están paralelos o alineados con el objeto de fijación.  Cuando un individuo ha alcanzado una visión binocular normal plena y más adelante sufre estrabismo, se denomina “estrabismo del adulto”. En cierta forma podría considerarse “estrabismo del adulto” a partir de finales de la segunda infancia.


¿Cuáles son las causas del estrabismo del adulto?

Muchos de los adultos que sufren estrabismo, sufren dicha afección desde la niñez, aunque de un modo controlado, lo que hace posible su compensación y el hecho de que dicha afección haya permanecido latente durante un tiempo. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el estrabismo tiene su origen en otras enfermedades, incluso de carácter general, como pueden ser:

  • Diabetes mellitus
  • Enfermedad tiroidea (enfermedad de Graves)
  • Miastenia Gravis (una enfermedad neuromuscular)
  • Tumores del sistema nervioso central
  • Traumatismos cefálicos
  • Accidentes cerebrovasculares. Infartos o hemorragias cerebrales.

Ocasionalmente, la pérdida del paralelismo y la afectación de la motilidad ocular pueden aparecer tras la realización de cirugías oculares o en las estructuras que rodean al ojo, como pueden ser la cirugía de cataratas, la cirugía del desprendimiento de retina, la cirugía de parpados, etc. debido a una afectación indeseada de los músculos extraoculares durante estos procedimientos.

Cabe destacar que también puede producirse una desviación en un ojo debido a la baja visión. Es lo que se denomina “estrabismo sensorial”.  En este caso el paciente NO tiene visión doble y el estrabismo es consecuencia de la mala visión monocular y NO su causa.


¿Cuáles son los síntomas del estrabismo del adulto?

Un adulto que desarrolla una desviación ocular puede experimentar:

  • Fatiga visual
  • Visión doble (diplopía)
  • Superposición de imágenes (confusión de imágenes)
  • Sensación de pesadez
  • Dificultades en actividades visuales cercanas, como la lectura.
  • Pérdida de la percepción de profundidad y sensación de volumen.

Con el objetivo de compensar el problema, muchos adultos con estrabismo tienden a mover la cabeza y llevarla a una posición que alivie sus síntomas, dando lugar a una “torticolis ocular”.

En muchas ocasiones, la desviación les impide establecer un contacto visual con otras personas con ambos ojos al mismo tiempo, lo que de alguna manera afecta a sus relaciones interpersonales. Hay que recordar que el rostro, y en particular la mirada, es el primer nexo de contacto entre dos personas.  Además, esta condición puede influir negativamente en las oportunidades sociales y de empleo.


¿Cómo se trata un estrabismo del adulto?

Esta patología puede tratarse con diferentes métodos:

  • Terapia visual. 

    Los ejercicios musculares pueden ser de gran utilidad a la hora de tratar una forma de estrabismo en la cual los ojos no pueden alinearse por sí mismos en un objeto cercano (trabajos detallados de cerca, lectura, etc.). Esta condición recibe el nombre de insuficiencia de convergencia. Ver de cerca implica no solo enfocar claramente, sino llevar ambos ojos hacia dentro de modo que sus ejes coincidan sobre el objeto de atención (libros, cursores de pantalla de ordenador, aguja e hilo, etc.). Este movimiento coordinado de enfoque y movimiento hacia adentro se denomina convergencia.

  • Gafas con prismas.
    Los prismas pueden corregir ángulos de desviación pequeños, que provocan diplopías leves o moderadas. Un prisma es una lente transparente con forma de cuña que desvía (refracta) el curso de los rayos luminosos y, por lo tanto, las imágenes. No modifican la posición de los ojos, sino que realinean las imágenes haciéndolas coincidir con los ejes visuales.  Alivian la visión doble, pero no corrigen, por sí mismos el problema de base. Muchas veces se adhieren sobre las gafas del paciente (como una pegatina: primas de Fresnell) y otras se incorporan directamente en la graduación de los cristales. Los prismas no llegan a compensar desviaciones de gran ángulo provocadas por ña rigidez de músculos que han perdido su elasticidad o bien que sufren parálisis severas.

  • Ejercicios ortópticos
  • Inyecciones de toxina botulínica.
    Se aplica sobre músculos con un exceso de actividad (habitualmente porque el músculo que se opone a su acción ha perdido fuerza debido a una parálisis). En estos casos la toxina botulínica suele poder estabilizar la función muscular y aliviar los síntomas propios de la desviación.  Esta toxina es una substancia que, inyectada en pequeñas dosis, paraliza temporalmente los músculos. Inyectada en músculos extraoculares, sus efectos pueden durar varios meses y a menudo causar cambios permanentes en la función, lo que ayuda a restablecer el paralelismo ocular mediante una técnica mínimamente invasiva.
  • Cirugía de los músculos extraoculares.

    La cirugía puede:

    • mejorar el paralelismo ocular;
    • reducir o eliminar la doble visión;
    • mejorar o restaurar el uso de ambos ojos de manera combinada, lo que se denomina “visión binocular”;
    • reducir la fatiga visual;
    • ampliar la visión periférica y el campo visual binocular; y
    • mejorar el aspecto para facilitar las relaciones sociales y las oportunidades profesionales.

La cirugía del estrabismo se suele realizar de manera ambulatoria, utilizando anestesia general o local, dependiendo del caso. Las molestias postoperatorias suelen ser leves o moderadas, y pueden aliviarse con analgésicos comunes.  La congestión conjuntival (que es frecuente y normal) recuerda a la de una conjuntivitis común y puede persistir durante unas semanas. Normalmente el paciente se reincorpora a sus actividades habituales en pocos días, si bien es algo que varía de acuerdo con el grado de complejidad del caso.

Es importante tener en cuenta que, en un porcentaje significativo de casos, el tratamiento de un estrabismo puede requerir más de un procedimiento quirúrgico para obtener los resultados deseados.


¿Qué es la cirugía "ajustable" del estrabismo?

En ciertas circunstancias y a fin de obtener un alineamiento más preciso de los ojos, se puede realizar un tipo de cirugía que permite refinar con mayor precisión la posición de los ojos, en los días que siguen a la cirugía principal. El procedimiento, por tanto, se realiza en dos tiempos.

En la primera parte (en quirófano) se reposicionan los músculos, como en una cirugía clásica, pero con un tipo de sutura especial que puede ajustarse y modificar la posición de los ojos, normalmente en las siguientes 24 h (ya en consulta) colocando simplemente unas gotas anestésicas.

No obstante, esta técnica no es aplicable en todos los casos ni en cualquier paciente, sino que solo puede utilizarse en condiciones muy específicas.


¿Cuáles son los riesgos de una cirugía de estrabismo?

La cirugía del estrabismo muy raras veces se asocia a una pérdida de visión. Sin embargo, como en cualquier intervención quirúrgica, existen ciertos riesgos.

Las complicaciones pueden incluir:

  • reacciones adversas a los anestésicos;
  • infecciones;
  • disminución de la visión;
  • persistencia de la visión doble; o
  • alineación inadecuada de los ojos.

Nunca es tarde para tratar un estrabismo

Un adulto no necesariamente debe vivir con la incomodidad y problemas causados por la presencia de una desviación ocular.

Existen múltiples herramientas terapéuticas médicas y quirúrgicas que pueden ayudar en gran medida a resolver este problema.

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