Visión dificultada en un lateral a causa de un desgarro de retina.

¿Qué es?

Un desgarro de retina es una lesión en el tejido retiniano, como un orificio o un rasguño, que debe tratarse de urgencia. Provoca dificultades en la visión (destellos de luz, miodesopsias o visión borrosa)  y, si no se diagnostica e interviene a tiempo, puede acabar produciendo un problema más grave, el desprendimiento de la retina, que podría causar una pérdida irrecuperable de la visión.

Causas. ¿Por qué se produce un desgarro de retina?

La causa más común es el envejecimiento de los ojos, que hace que el vítreo traccione de la retina hasta dañarla. Si el desgarro adquiere un tamaño considerable, podría pasar el líquido del vítreo a la retina y llegar a desprenderla.

Existen factores que aumentan el riesgo de sufrir un desgarro de retina:

  • Miopía elevada
  • Cirugía ocular previa
  • Haber sufrido una lesión ocular grave
  • Haber sufrido desgarro o desprendimiento de retina en el otro ojo
  • Tener antecedentes familiares de desgarro o desprendimiento de retina

Síntomas y diagnóstico

Es importante acudir a la consulta oftalmológica, incluso de urgencias, si experimentas:

  • Destellos de luz persistentes
  • Muchas moscas volantes nuevas
  • Una sombra en alguna sección del campo visual
  • Visión reducida o borrosa

En la consulta, el equipo médico inspeccionará el estado de la retina mediante la dilatación de la pupila y la realización de una OCT.

Tratamientos

Los tratamientos más comunes del desgarro de retina tienen por objetivo sellar la retina para evitar que el líquido del vítreo se filtre y acabe desprendiendo la retina. Se trata de:

  • Fotocoagulación con láser. Aplicación de un láser de alta precisión para estimular la generación de tejido cicatrizante. Es un procedimiento de unos 15 minutos que se puede llevar a cabo en consulta.
  • Crioterapia. Aplicación controlada de frío extremo con el mismo fin que el tratamiento anterior. Se realiza en quirófano.

En ambos casos será necesario respetar las indicaciones y cuidados para una recuperación óptima tras el tratamiento.

Pronóstico y prevención

Tras la aplicación de cualquiera de las dos opciones de tratamiento, el pronóstico suele ser muy favorable. Sin embargo, se suele recomendar hacer un seguimiento en consulta, pues hay cierto riesgo de que se produzcan nuevos desgarros en otras zonas.

Por ello, las personas que presentan más factores de riesgo o que ya han sufrido desgarros deberán realizar revisiones oftalmológicas periódicamente.

Contenido médico validado el dia 30/10/2026 por:
Urgencias

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