Conjuntivitis infecciosa

Contenido médico revisado por - Última revisión 12/02/2018
Conjuntivitis infecciosa

¿Qué es la conjuntivitis infecciosa?

La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, que es la membrana mucosa que recubre el interior de los párpados. Habitualmente, afecta a los dos ojos al mismo tiempo, aunque puede empezar en un ojo y extenderse al otro en uno o dos días. La afectación es, entonces, asimétrica y mayor en el primero ojo. Las conjuntivitis causadas por un agente infeccioso (bacterias o virus) se manifiestan generalmente de forma aguda. Existen numerosas causas y es una afección muy común, que generalmente no es grave, aunque puede ser muy molesta.


¿Cuál es la causa de las conjuntivitis infecciosas?

  • Conjuntivitis vírica

La conjuntivitis vírica es la causa más frecuente de conjuntivitis infecciosa. Se asocia a menudo a los catarros y  su causa más frecuente son los virus del grupo adenovirus. Este tipo de conjuntivitis es muy contagioso, puede extenderse rápidamente de una persona a otra e incluso ser responsable de verdaderas epidemias. Se transmite directamente a través de las manos contaminadas, por el contacto de lágrimas o por el uso de objetos contaminados (toallas, almohadas, juguetes, etc.).

  • Conjuntivitis bacteriana

En este tipo de conjuntivitis, la infección está causada por bacterias. Estos microorganismos pueden tener su origen en la propia piel del sujeto, en sus vías aéreas superiores, o bien ser transmitidos por otra persona que padezca conjuntivitis. En algunos casos muy poco frecuentes, las conjuntivitis pueden estar ocasionadas por gérmenes muy agresivos, como la pseudomona aeruginosa en los portadores de lentillas, el bacilo diftérico en niños de 1 a 4 años en un contexto de alteración del estado general, o en las conjuntivitis en el neonato.


¿Cuáles son los síntomas de la conjuntivitis infecciosa?

Conjuntivitis vírica

  • Los ojos se ponen rojos, a veces con hemorragia en la conjuntiva.
  • Los síntomas y signos suelen ser similares a los de la conjuntivitis bacteriana, generalmente en un contexto de catarro.
  • Puede haber un aumento del tamaño de los ganglios linfáticos, que puede provocar dolor junto a las orejas o a nivel del cuello.
  • Este tipo de conjuntivitis también puede extenderse y afectar a la córnea (queratitis), lo que puede provocar disminución de la visión y signos más intensos, que conllevan una evolución más prolongada.

Conjuntivitis bacteriana

Afecta habitualmente a los dos ojos. Los síntomas y signos suelen ser menores, siempre que no haya complicaciones, e incluyen:

  • Molestias en los párpados
  • Enrojecimiento del ojo
  • Picor o sensación de cuerpo extraño (sensación de arenilla en el  ojo)
  • Secreciones, típicamente mucopurulentas, que pueden llegar a pegar los párpados al despertar por las mañanas.
  • No provoca un dolor importante. Puede provocar visión borrosa de forma ocasional por las secreciones.
  • Si se experimenta dolor importante o disminución de la visión, hay que hacer diagnóstico diferencial con otras patologías.

¿Cómo se diagnostica la conjuntivitis?

La conjuntivitis se diagnostica por medio de una valoración clínica realizada por un oftalmólogo, en caso de sospecha clínica, existe la posibilidad de utilizar un test diagnóstico específico para detectar presencia de adenovirus en la conjuntiva llamada ADENO PLUS. Solo se realiza una toma de exudado conjuntival para un cultivo en los casos de sospecha de conjuntivitis bacterianas severas y de curso atípico.


¿Cómo se trata la conjuntivitis?

Conjuntivitis vírica

  • No existe ningún tratamiento eficaz contra la conjuntivitis vírica.
  • Suelen utilizarse lubricantes para aliviar las molestias (colirios, pomadas, lavado con suero fisiológico). Pueden emplearse antiinflamatorios para mejorar los síntomas y antibióticos de amplio espectro en colirio o pomada oftálmica para prevenir una sobreinfección bacteriana, aunque todo ello no reduce la contagiosidad ni la duración del cuadro.
  • Son muy contagiosas, por lo que es imperativo seguir unas reglas de higiene muy estrictas en lo que refiere a lavarse las manos, cara y todos aquellos objetos que se sospeche que puedan estar
  • Cuando la causa es un herpes-virus, sí es necesario un tratamiento antiviral  específico.
  • En cualquier caso, si se prescriben corticoides, solo puede hacerlo un oftalmólogo.

Conjuntivitis bacteriana

  • Se trata habitualmente con antibióticos de amplio espectro en colirio o en pomada.
  • Además, deben eliminarse las costras y secreciones mediante lavados oculares con suero  fisiológico.

¿A qué debo prestar una atención especial?

En los casos graves o resistentes al tratamiento, o en caso de que se dé un deterioro en la visión, conviene contactar de nuevo con su médico, aunque se esté siguiendo el tratamiento correctamente.


¿Qué precauciones hay que tomar?

  • Hay que seguir unas reglas de higiene muy estrictas en cuanto al lavado de manos y Conviene no compartir toallas y evitar el contacto físico cercano con enfermos de conjuntivitis, lavarse a menudo las manos y evitar el contacto del recipiente del colirio con los ojos.
  • No frotarse los ojos, dado que puede extenderse fácilmente de un ojo a otro.
  • Eliminar las costras y secreciones mediante el lavado ocular con suero fisiológico.
  • Tirar todos los colirios abiertos una vez terminado el tratamiento.
  • Mantener los utensilios y objetos de uso personal del paciente aislados de los del resto de la familia (juguetes, cosméticos, cubiertos, toallas, gafas…).
  • Evitar la asistencia del enfermo a eventos con aglomeraciones o en lugares con gran asistencia de personas (escuelas, guarderías, oficinas, gimnasios, piscinas, ).
  • Evitar el contacto físico con el Cuando no sea posible, lavarse las manos después del contacto y no tocarse los ojos con la mano o con objetos potencialmente contaminantes.
  • Los pacientes no deben compartir ningún medicamento o implemento que se les haya prescrito para el tratamiento de la enfermedad, ya que puede convertirse en un mecanismo de transmisión.
  • Se debe considerar a los pacientes como contagiosos hasta que desaparezcan los síntomas.

¿Cómo evoluciona la conjuntivitis habitualmente?

La inmensa mayoría de las conjuntivitis mejoran espontáneamente en pocas semanas. Incluso con tratamiento, puede presentarse un empeoramiento en los primeros días y el otro ojo puede verse afectado. El tratamiento no acorta el tiempo de duración de las conjuntivitis víricas. La conjuntivitis vírica sigue su curso clínico (generalmente de entre 2 y 4 semanas) y la medicación ayuda a reducir los síntomas, pero no reduce el tiempo necesario para la resolución del cuadro.

Como secuela, durante un par de meses se puede experimentar una sensación de cuerpo extraño (como de arenilla) o enrojecimiento en el ojo de forma esporádica. Con el paso del tiempo suele desaparecer. Para estos casos se aconseja usar lágrimas artificiales y valorar la evolución. En los casos más complicados, entre la 3ª y 4ª semana pueden aparecer unas pequeñas manchas en la córnea que pueden provocar una disminución de la visión. Esta complicación dura más que las anteriores, hasta unos meses, y puede dejar como secuela marcas y cicatrices en la córnea, por lo que será necesario hacer un seguimiento con controles periódicos hasta la resolución del cuadro.

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