Edema macular

Contenido médico revisado por - Última revisión 06/11/2018
Edema macular

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El edema macular es la inflamación o engrosamiento de la mácula del ojo.

La mácula lútea es la parte de la retina encargada de la visión central que te permite captar los detalles. Esta zona de la retina es vital para tener una calidad visual correcta.


¿Cómo se produce el edema macular?

El edema macular se produce cuando se acumulan en la mácula líquidos de los vasos sanguíneos que irrigan la retina, debido a una anomalía de estos, o bien por que sus paredes son demasiado delgadas y se vuelven permeables. Esta acumulación de líquidos inflama la mácula.

En muchos casos de edema macular, la visión periférica se mantiene, aunque la visión central se ve alterada y la intensidad puede variar (leve o grave).


¿Qué causa el edema macular?

En algunas ocasiones, esta afección puede producirse tras una cirugía ocular. En el caso del edema macular que aparece tras una intervención de cataratas, se le conoce como edema macular quístico (EMQ).

Aunque esta afección visual también puede estar asociada a otras patologías oculares, como son:

  • La retinopatía diabética
  • La degeneración macular asociada a la edad
  • La uveítis
  • Algunos tipos de retinitis
  • Algunos tumores en el ojo
  • Trastornos genéticos, como alguna forma de distrofia macular

Este trastorno, también puede estar causado por lesiones oculares o efectos secundarios de algunos fármacos.

En el caso de los afectados por la diabetes, el edema macular suele ser el motivo más frecuente de pérdida de visión.


¿Cuáles son los síntomas del edema macular?

El edema macular se puede presentar al inicio de forma silenciosa, es decir, con pocos síntomas. Además, también se caracteriza por ser una afección indolora.

A medida que avanza, el edema macular puede presentar los síntomas siguientes:

  • pérdida de la visión central
  • visión borrosa
  • distorsión de las líneas rectas

En algunos casos, el edema macular puede aparecer de forma rápida, como es el caso de una trombosis venosa de la retina.


¿Cómo se diagnostica el edema macular?

Las pruebas clínicas más habituales para diagnosticar un edema macular son:

  • Exploración oftalmológica con un biomicroscopio o una lámpara de hendidura.
  • Tomografía de coherencia óptica (OCT) para verificar el espesor y morfología de la mácula. A través de esta prueba, se comprueba si hay acumulación de líquido.
  • Angiografía con fluoresceína para comprobar si hay fuga de fluido en los vasos sanguíneos.

¿Cómo se trata este trastorno ocular?

En caso de presentar edema macular, el oftalmólogo le prescribirá el tratamiento más adecuado en función de la causa, la evolución y de los antecedentes médicos del paciente.

Los tratamientos más habituales son:

  • Gotas oculares y/o antiinflamatorios, en los casos menos graves.
  • Cirugía con láser focal para reducir las filtraciones de los vasos sanguíneos. El objetivo es sellar las fugas a base de pequeños pulsos de láser en la mácula para estabilizar la visión del paciente. En algunos casos, es necesario realizar varias sesiones de láser para conseguir una mejora de la visión. Si el edema macular se ha producido en los dos ojos, el tratamiento se aplicará en un ojo y, unas semanas después, en el otro ojo.
  • Tratamiento con medicamentos administrados en el ojo mediante inyecciones intravítreas. Los fármacos que se utilizan son los esteroides y los agentes inhibidores del factor de crecimiento endotelial (anti-VEFG) para reducir el crecimiento de vasos sanguíneos y dificultar la aparición de fugas. Estos fármacos se inyectan en la cavidad vítrea a través de una inyección. Las inyecciones se realizan bajo anestesia tópica, por lo tanto, es un tratamiento indoloro .

¿Se puede prevenir el edema macular?

El edema macular, en algunas ocasiones, está asociado a otras patologías como puede ser la diabetes . En estos casos, será necesario realizar un control de esta enfermedad asegurándose que los niveles de azúcar son correctos.

El edema macular no se puede prevenir, aunque se puede detectar con precocidad si se realizan controles oftalmológicos periódicos, sobre todo cuando existen factores predisponentes.

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