Los ojos azules, en realidad no lo son

Contenido médico revisado por - Última revisión 30/01/2017
Los ojos azules, en realidad no lo son

Los ojos marrones adquieren su pigmentación por la melanina, que también da color a otras partes de nuestro cuerpo, como nuestra piel o nuestro pelo. Sin embargo, los ojos azules no tienen ningún pigmento azul, sino que dispersan la luz de tal manera que rebota más luz azul, como sucede con el mar o el cielo.

La parte colorida del ojo, una estructura compuesta por músculos y otros tipos de células, se conoce como iris. El iris se contrae y se expande para regular el paso de la luz a través de la pupila. Consta de dos capas, y en casi todas las personas la capa trasera, el epitelio pigmentario, contiene pigmento marrón.

La capa frontal del iris se conoce como estroma y está compuesta de fibras superpuestas y células. Si no hay pigmento alguno en esta capa, las fibras dispersan y absorben algunas de las longitudes de onda más largas de la luz que entra. Así, una cantidad superior de luz rebota, y los ojos parecen azules.

En el caso de los ojos verdes o pardos, una o ambas capas del iris también contienen algún pigmento marrón claro. El pigmento marrón claro interacciona con la luz azul, lo que hace que el ojo pueda parecer verde o moteado. Muchas personas tienen variaciones de color en el iris. A menudo hay un color más cerca de la pupila y otro color en la zona periférica del iris. Estas diferencias se producen debido a que diferentes partes del iris contienen distintas cantidades de pigmento.

¿Qué determina el color de los ojos? ¿Puede cambiar?

La genética del color de los ojos es compleja. No puede predecirse el color que tendrán los ojos de un niño según el color de los ojos de los padres. Incluso padres con un mismo color de ojos pueden dar a luz a un niño o niña con ojos de distinto color al suyo.

Por otro lado, al nacer los bebés no tienen mucho pigmento en el iris, lo que hace que puedan parecer azules. Este fenómeno cambia a medida que, durante los primeros meses de desarrollo del bebé y normalmente hasta el primer año de vida, el pigmento se va acumulando en el iris, lo que lleva a que los ojos dejen de parecer tan azules o incluso se vuelvan completamente marrones. En la mayoría de casos, el color del iris ya no cambia tras el primer año de vida, aunque, en algunos niños, el color puede seguir cambiando durante varios años.

Además, como los ojos azules obtienen su color de la luz que entra en ellos y que rebota, pueden parecer de una tonalidad u otra dependiendo de las condiciones lumínicas.

Del mismo modo, el color de los ojos verdes y pardos es una mezcla del color del pigmento y del color de la luz que dispersan, por lo que les sucede el mismo fenómeno.

 

Publica tu comentario

De acuerdo con lo dispuesto en el Reglamento General de Protección de Datos (REGLAMENTO (UE) 2016/679 pone en su conocimiento la siguiente información sobre el tratamiento de datos personales.

Responsables: Institut Català de la Retina, S.L., Institut Català de Cirurgia refractiva, S.L. (en adelante ICR)

Contacto Delegado de Protección de Datos: C/Pau Alcover nº 67 08017 Barcelona – rgpd@icrcat.com

Finalidad: La finalidad de del tratamiento es gestionar la información que nos facilita y en caso de disponer de su consentimiento, publicar el testimonio en nuestra web

Legitimación: La base legal para el presente tratamiento es la solicitud realizada por usted y su consentimiento.

Destinatarios: Los destinatarios de la información son los departamentos y delegaciones en los que se organiza ICR, en parte o en su totalidad. No se comunicarán a terceros.

Derechos: En cualquier momento, usted puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación del tratamiento y/o portabilidad de los datos mediante escrito dirigido al Delegado de Protección de Datos DPD en la dirección establecida facilitado en contacto. También puede revocar los consentimientos a otros tratamientos. También puede solicitar más información al DPD sobre los tratamientos realizados.
En el caso que considere que se han vulnerado sus derechos usted puede presentar una reclamación ante la Autoridad de Control en materia de Protección de Datos competente.

A todos los efectos, el usuario acepta que la opinión expresada será exclusivamente responsabilidad suya. El usuario asume bajo su exclusiva responsabilidad los daños o perjuicios que se puedan derivar de ella.
ICR no se hará responsable de la exactitud, calidad, fiabilidad, corrección, moralidad y legalidad de los datos, informaciones u opiniones publicadas por los usuarios.
ICR se reserva el derecho de no publicar todas las opiniones de los usuarios.
El nombre de usuario es responsabilidad del usuario. ICR no se hará responsable de la utilización ilegal o con fines ilícitos que otros usuarios puedan hacer de dicho nombre de usuario.

Conservación: Los datos recogidos serán conservados durante el tiempo necesario para la gestión solicitada.

ICR Sede Central Ganduxer

C. Ganduxer, 117
08022 Barcelona

ICR Pau Alcover

C. Pau Alcover 67
08017 Barcelona

ICR Terrassa

C. del Nord, 77
08221 Terrassa

Centro Quirúrgico Clínica Bonanova

Passeig Bonanova, 22
08022 Barcelona

Pruebas y Tratamientos Clinica Bonanova

C. Mandri, 63
08022 Barcelona

ICR. Servicio de Oftalmología Clínica del Remei

C. de l'Escorial, 148
08024 Barcelona
Este sitio web utiliza cookies para recopilar información estadística sobre su navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información.