La hemorragia vítrea o hemovítreo es la presencia de sangre dentro de una cavidad del ojo que está llena del humor vítreo.

¿Qué es la hemorragia vítrea?

  • La hemorragia vítrea produce síntomas variables según la cantidad de sangrado: visión de manchas que flotan (miodesopsias), visión borrosa o pérdida completa de la visión de forma brusca.
  • Puede estar provocada por múltiples causas como los traumatismos e incluso puede haber un problema subyacente a tratar como la retinopatía diabética.
  • Es importante acudir al oftalmólogo para controlarlo y comprobar que no asocie ninguna complicación como un desprendimiento de retina o un glaucoma.
  • En muchos casos, se resuelven espontáneamente en 2-3 meses, aunque si el sangrado no se reabsorbe, puede ser necesaria una cirugía denominada vitrectomía.

Las hemorragias vítreas pueden ser de diversos grados. Los sangrados severos pueden provocar una pérdida de visión súbita completa, mientras que los leves provocan visión borrosa o la aparición de unas manchas flotantes en la visión. Los traumatismos oculares, las intervenciones quirúrgicas y los problemas vasculares son sus causas más frecuentes.


Síntomas de una hemorragia vítrea

Pequeñas manchas traslúcidas o sombras
Visión borrosa
Pérdida de visión súbita
Puede estar provocado por una gran variedad de causas, desde traumatismos, cirugías, patologías vasculares, inflamaciones (uveítis) o tumores oculares

La hemorragia vítrea o hemovítreo es la presencia de sangre dentro de una cavidad del ojo que está llena del humor vítreo. El humor vítreo es una sustancia transparente y gelatinosa que contiene en su mayor parte agua y que ocupa hasta dos tercios del volumen total del globo ocular. En la parte anterior del humor vítreo, se encuentra el cristalino y, en la parte posterior, la retina.

Cuando hay sangre dentro del humor vítreo, esta sustancia pierde su transparencia, por lo que la luz no puede atravesarlo y el paciente presenta una pérdida de visión.

Causas

hemorragia vítrea

Las hemorragias vítreas pueden ser debidas a:

  • Un traumatismo, como puede ser un golpe directo en el globo ocular, o también después de una intervención quirúrgica en el ojo.
  • Tracción de algún vaso de la retina. De manera espontánea, el gel o humor vítreo puede tirar de algún vaso de la retina, romperlo y provocar una hemorragia. Es lo que se conoce como desprendimiento de vítreo posterior hemorrágico. En algunos casos, el gel vítreo no solo tracciona de un vaso, sino también de la retina, lo que puede producir un desgarro o desprendimiento de dicha retina.
  • Causas de tipo vascular. Los pacientes con retinopatía diabética o con oclusión de la vena central de la retina presentan una falta de oxígeno en dicha retina, lo que estimula la formación de unos vasos anómalos, conocidos como neovasos, que pueden romperse y producir estos sangrados.
  • Otras causas menos frecuentes, son los tumores oculares o las inflamaciones en el ojo, conocidas como uveítis.

Síntomas

El síntoma principal en un paciente con una hemorragia vítrea es una pérdida de visión súbita, pero todo depende de la gravedad de la hemorragia.

  • En pacientes con una hemorragia muy densa, puede haber un déficit visual muy severo, llegando a la ceguera legal en el ojo afectado.
  • En pacientes con sangrados leves, puede haber visión borrosa o el paciente puede referir moscas volantes, conocidas como miodesopsias.

Diagnóstico

En cualquier caso, todo paciente con esta sintomatología debe acudir al oftalmólogo, que realizará una exploración oftalmológica completa, teniendo en cuenta la agudeza visual y el fondo de ojo y, en el caso de sangrados muy extensos, se realizará una ecografía ocular para poder descartar un desprendimiento de retina. También es importante en estos casos ir controlando la presión intraocular, ya que la sangre de la hemorragia puede obstruir una estructura del ojo conocida como malla trabecular, lo que puede dificultar el drenaje del humor acuoso e incluso llegar a producir glaucoma.

Tratamiento

El tratamiento de la hemorragia vítrea varía según la causa y la gravedad de la hemorragia.

La actitud que se suele adoptar es una actitud expectante, ya que los sangrados más leves suelen reabsorberse de forma espontánea en un período de entre 2 y 3 meses.

En el caso de pacientes con complicaciones, como un desprendimiento de retina, o en el caso de sangrados que no se reabsorben, debe realizarse una cirugía de retina conocida como vitrectomía para poder eliminar estos sangrados.

También hay que valorar siempre que no exista una causa subyacente, como la retinopatía diabética o una trombosis de vena, ya que en dichos pacientes incluso puede ser necesario aplicar un tratamiento con láser Argón en la retina.

Contenido médico revisado por - Última revisión 01/02/2024

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