El control de miopia es fa a l'ICR de la mà de professionals especialitzats en oftalmologia i optometria pediàtrica.

El control de miopía es un seguimiento de la visión y la salud coular de pacientes para frenar el progreso o incluso detectar la posibilidad de desarrollar miopía y prevenirla. Por eso se realiza en pacientes en edad pediátrica.

¿Cómo se lleva a cabo?

Cuando el/la niño/a acude a la consulta oftalmológica, se revisa su graduación. Si se considera que está en situación de premiopía, se activa el circuito: se recomiendan controles biométricos y revisiones oftalmológicas semestrales para controlarla.

Si la graduación progresa, será necesario aplicar tratamientos. Inicialmente podemos optar por las gotas de Atropina o las lentes oftálmicas de desenfoque periférico. Si estas no consiguen detener el progreso de la miopía, se puede valorar el uso complementario de lentes de contacto diseñadas para detener un posible avance.

¿Quién lo hace?

El control de miopía (seguimiento, pruebas y tratamientos) requiere una aplicación cuidadosa, que en ICR siempre hacen optometristas y oftalmólogos/as altamente especializados/as. Así, acompañamos a pacientes en todo el proceso para ralentizar o detener el progreso de la miopía.

Por otro lado, las familias también desarrollan un papel crucial en este proceso. Es necesario que sean conscientes de los factores de riesgo, las posibles consecuencias del progreso de la miopía y los diferentes tratamientos. También se recomienda que el control de miopía continúe en casa, vigilando la distancia de trabajo demasiado cercana, limitando el número de horas de uso de dispositivos electrónicos o reforzando el tiempo de actividades al aire libre.

¿Por qué es tan importante hacer control de miopía?

La prevalencia de la miopía ha aumentado los últimos años, a consecuencia de cambios de hábitos como el aumento de las tareas que se hacen con visión próxima, el uso de dispositivos electrónicos y la falta de tiempor al exterior. Se prevé que cada año vaya a más y que en 2050 la mitad de la población padezca miopía.

La miopía es más que un simple defecto refractivo: los datos epidemiológicos vinculan la miopía con una serie de patologías oculares, com el glaucoma, la catarata, la maculopatía miópica y el desprendimiento de retina, entre otros. Cuantas más dioptrías, mayor es la prevalencia de estas patologías.

Por eso es muy importante limitar o prevenir el progreso de la miopía en unidades especializadas, como la de ICR. Es especialmente importante conseguir mantener la graduación por debajo de las 6 dioptrías, cifra a partir de la cual se considera miopía magna, que podría derivar en enfermedades visuales severas.

Contenido médico validado el dia 25/08/2026 por:
Oftalmología pediátrica

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