Por qué pasa y cómo debes actuar

Il·lustració pèrdua de visió en una imatge de paisatge

Una pérdida repentina de visión puede resultar muy preocupante para la persona que la sufre. Y es que se trata de una urgencia que debe revisarse y tratarse de manera inmediata por profesionales médicos especializados. Por eso, si pierdes visión de forma repentina (ves borroso, dejas de tener una visión nítida, pierdes total o parcialmente el campo visual), en cuestión de minutos, horas o hasta pocos días, es muy importante que acudas al servicio de urgencias de oftalmología, abierto las 24 horas, los 365 días del año.

En consulta, el equipo médico puede ayudar a identificar en cuál de los dos ojos has perdido visión, si no has podido determinarlo antes, cubriéndolos alternativamente. Además, también se examinará el caso y se intentará determinar la causa de la situación, que marcará el tratamiento a seguir.

Posibles causas de una pérdida repentina de visión

Las causas de una pérdida repentina de visión, en uno o ambos ojos, pueden ser muy variadas:

  • Neuritis óptica o inflamación del nervio óptico, a menudo producida por un ataque autoinmunitario.
  • Migraña ocular, una condición que suele ir acompañada de las cefaleas que provoca la migraña y que normalmente afecta solo a un ojo. La persona que la padece suele tener puntos ciegos (escotomas) y, en ocasiones, alteraciones visuales luminosas.
  • Desprendimiento de retina. Una parte de la retina se desprende, de manera que la persona ve una mancha negra en el campo visual. A veces, previamente ve otras manchas o destellos como los de una cámara fotográfica. Es importante tratarlo de urgencia.
  • Hemorragia vítrea, presencia de sangre en el humor vítreo, que oscurece el campo visual y dificulta la visión. Es frecuente en pacientes con diabetes.
  • Fatiga ocular o estrés, que enturbian o desdibujan la vista, provocando sobre todo visión borrosa, más que ausencia de visión.
  • Glaucoma de ángulo cerrado o agudo, que puede producir un aumento repentino de la presión intraocular en uno de los ojos, normalmente acompañado de dolor de cabeza, náuseas y vómitos.
  • Obstrucciones del flujo sanguíneo en las arterias o venas de la retina, que por tanto no permiten su correcto funcionamiento.
  • Infecciones en la retina y endoftalmitis. Además de pérdida de visión, también pueden provocar dolor, ojo rojo o miodesopsias (ver moscas volantes).

¿Qué debo hacer si pierdo visión de forma repentina?

Como se mencionaba al inicio del artículo, lo más importante si se experimenta una pérdida brusca de visión es identificar el ojo con pérdida visual y acudir de urgencia al centro de oftalmología. El personal facultativo podrá determinar el origen del problema y prescribir el tratamiento más indicado para cada caso.

Para realizar un buen diagnóstico, el equipo médico llevará a cabo una exploración oftalmológica completa, que podría incluir algunas pruebas. En algunos casos también pueden ser necesarias pruebas generales, como tests neurológicos o análisis de sangre.

Los tratamientos para la pérdida repentina de visión pueden ser farmacológicos, con gotas, inyecciones intravítreas o incluso cirugías, que en algunos casos deberán realizarse de urgencia. También puede ser necesario un tratamiento sistémico, en el que deberán intervenir otras especialidades médicas.

En ciertas ocasiones, la agudeza visual incluso podría recuperarse por sí sola. En otras, dependiendo de la causa y de la rapidez en aplicar el tratamiento, la pérdida de visión podría reducirse o incluso revertirse.

Contenido médico validado el dia 11/05/2026 por:
Catarata, Glaucoma

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